El apunte
El Athletic remató 24 veces en San Mamés y el Alavés dos. Tocó 29 balones en el área rival por cinco y tuvo el 69% de la posesión. Acabó 0-0. La explicación tiene dos nombres. El primero es el penalti que falló Oihan Sancet en el minuto 70: valía 0,79 goles esperados de los 0,81 que sumó él en todo el partido, y fue la única gran ocasión del encuentro. El segundo es Antonio Sivera, que hizo seis paradas, recibió remates por valor de 0,98 de xGOT y no encajó ninguno. El Alavés no remató ni una vez tras el descanso y despejó 26 balones en esos 45 minutos. Los goles esperados son una estimación de Opta.