El apunte
El Barcelona firmó un partidazo para ganar 5-2 al Rayo Vallecano. Tuvo el 69% del balón, tocó 57 balones en el área rival por 19 del Rayo, remató 26 veces por once y generó 2,83 goles esperados por 1,09. La distancia se construyó antes del remate: el Barcelona completó 307 pases en campo contrario y el Rayo sesenta. Hay un matiz que hace todavía más valioso ese volumen. Contando solo los goles nacidos de un remate propio, el Rayo convirtió mejor: marcó 1,83 goles por cada xG —dos de 1,09— y el Barcelona 1,41 —cuatro de 2,83—. El quinto azulgrana fue el autogol de Florian Lejeune y por eso no entra en esa división. Los goles esperados son una estimación de Opta; las proporciones son cálculos de RadarLiga sobre esos datos.