El apunte
Con el partido en 2-2, Ander Barrenetxea marcó en el minuto 90+1 un gol que, por dónde y cómo estaba la jugada, valía 0,03 goles esperados: una ocasión que entra menos de una vez de cada treinta. Lo que cambió fue el golpeo. Una vez disparado, el balón valía 0,55 de xGOT, casi veinte veces más: lo puso donde un portero no llega. Había entrado 29 minutos antes. Es el tipo de remate que no se repite y que, en un partido igualado en todo lo demás, reparte los tres puntos. El xGOT mide lo que valía el balón una vez golpeado; los goles esperados son una estimación de Opta.