El apunte
Osasuna generó más ocasiones que el Alavés en Mendizorroza —1,64 goles esperados por 1,20— y se fue con un 5-2 en contra. Es el marcador más despegado de la jornada 4, y no lo explica el reparto de ocasiones sino lo que pasó después de golpear: siete tiros del Alavés entre los tres palos, cinco goles, el 71% de acierto. Lucas Boyé firmó un triplete con remates que sumaban 0,25. Y al otro lado, Ante Budimir generó 1,61 de los 1,64 de su equipo, marcó dos y no le alcanzó: al descanso Osasuna ya perdía 2-1 pese a haber creado el doble. Los goles esperados son una estimación de Opta.