El apunte
El PSV pasó del 44% de posesión en la primera parte al 66% en la segunda, y sus toques en el área rival cayeron de ocho a cuatro: la mitad. Su peligro en juego abierto hizo lo mismo, de 0,18 goles esperados a 0,06. Lo que sostuvo el empate fue el balón parado, que puso 0,25 de los 0,32 que generó tras el descanso, casi ocho de cada diez. Y el perfil del ataque lo confirma desde otro sitio: de los diez remates del PSV, siete salieron desde fuera del área, y en todo el partido completó un solo regate por los cinco del Shakhtar. Los repartos por mitad son una resta nuestra sobre los parciales de la ficha.