El apunte
El Rayo Vallecano remató dieciséis veces, puso diez entre los tres palos y marcó tres. El Racing remató nueve, puso cuatro y marcó dos. Uno de cada dos tiros a puerta del Racing acabó en gol, frente a uno de cada 3,3 del Rayo, y ahí está la razón de que un partido con 1,61 goles esperados por 0,48 terminara en un 3-2. El salto se ve mejor todavía en el xGOT, que mide lo que valía el balón una vez golpeado: el Racing pasó de 0,48 a 1,29, casi el triple. Los goles esperados y el xGOT son modelos de Opta, no registros.