El apunte
En sus tres últimas jornadas de LaLiga —Betis, Rayo y Elche— el Real Madrid se ha replegado después del descanso, y no solo en peligro: pasa de 1,83 goles esperados sin penaltis por partido a 0,88, del 57% de la posesión al 49%, de 27 toques en el área rival a 21 y de 12 remates a 10. En esas tres segundas partes ha marcado dos goles y ha encajado cuatro, que son cuatro de los seis que ha recibido en toda la liga. Lo llamativo es que antes hacía justo lo contrario: en las tres primeras jornadas subía de 0,70 a 2,13 goles esperados tras el descanso y de 16 a 27 toques en el área. Sumando las seis, el Madrid sigue generando algo más en las segundas partes que en las primeras, 1,51 por 1,27, pero pierde cinco puntos y medio de posesión. Son tres partidos por lado, muestra corta. Las cifras van sin penaltis: el que lanzó Mbappé en el 90 contra el Betis, y falló, valía 0,79 de los 1,11 de aquella mitad. Los goles esperados son una estimación de Opta.