El apunte
El Rayo Vallecano llegó al descanso con 1,27 goles esperados, siete tiros entre los tres palos y dieciséis toques en el área, y aun así el marcador decía 2-2: el Racing había marcado dos veces con cuatro tiros a puerta y 0,48 goles esperados en todo el partido. Después del descanso el Racing se quedó con el balón —el 64% de la posesión— y no volvió a rematar a puerta. Sergio Camello y Unai López se repartieron los tres goles locales: dos tantos y una asistencia el primero, cinco ocasiones creadas y dos asistencias el segundo. Los goles esperados son una estimación de Opta.