El apunte
En San Mamés el Athletic remató dieciocho veces y puso ocho entre los tres palos. El Sevilla, en los dos partidos juntos, también ha puesto ocho. El Athletic sacó un gol de los suyos; el Sevilla, cinco de los suyos. Y el Rayo, uno de tres. Esa es la distancia que explica el arranque: no está en llegar más ni en apuntar mejor, está en lo que ocurre cuando el balón va entre los palos. Con el matiz de siempre: dos de los cinco goles del Sevilla fueron de penalti, y son dos partidos. El modelo de Opta lo confirma por otro camino: esos ocho tiros valían 3,45 goles y produjeron cinco, mientras los once de sus rivales valían 3,07 y produjeron dos.