El apunte
El Villarreal acumuló diecinueve disparos en Mendizorroza, quince de ellos desde dentro del área, y no marcó. La razón no fue la cantidad sino la calidad: ninguno de sus remates llegó a valer un cuarto de gol. El mejor, de Gerard Moreno en el minuto 43, se quedó en 0,23 goles esperados; el segundo, de Mikautadze en el 22, en 0,22. Después vienen otro de Gerard Moreno con 0,20, uno de Pépé con 0,18 y el de Foyth en el 84 que se estrelló en el palo, con 0,17. Sumados, los diecinueve dan 1,74 goles esperados, así que la mitad de ese total salió de catorce disparos que valían menos de 0,12 cada uno. Enfrente, el Alavés generó 0,73 y marcó. Los valores son estimaciones de Opta.